Al manejar; al responder un mail; al estar en medio de una reunión: al planificar un nuevo proyecto; al estar con nuestras familias; al comprar o no eso que tanto nos gustó; sentado en una mesa de negociación; al relacionarnos profesionalmente; en fin, en cada una de las acciones que realizamos de manera casi rutinaria cada día, utilizamos un variado cóctel de nuestras fortalezas, muchas veces, sin siquiera intentarlo.

La prudencia, autorregulación, esperanza, amor, creatividad, curiosidad, ánimo, coraje y muchas otras más, son algunas de las fortalezas únicas las cuales influyen enérgicamente en nuestro poder personal a la hora de afrontar situaciones adversas o llevando el plan que nos trazamos para llegar a los objetivos.

El no tener identificadas cuáles son nuestras fortalezas más destacadas y cuáles serían aquellas en donde tenemos importantes áreas de mejora, nos produce una automática desventaja competitiva y puede que nos estemos perdiendo de disfrutar el camino que nos ofrece, vivir cada día aceptando nuestras virtudes para que éstas jueguen a favor cuando más las necesitamos o bien tener identificadas esas áreas de nuestro carácter, un poco más frágiles y que no nos aportan para vivir en bienestar.

La incorporación activa y consciente de las fortalezas de nuestro carácter en la vida diaria puede llevarnos a un mayor bienestar; relaciones más sólidas; mayor compromiso en el trabajo: aumento de nuestros niveles felicidad y mayores probabilidades de éxito.

Según los investigadores y expertos en Psicología Positiva, Park, Peterson & Seligman, describen las fortalezas de carácter como características positivas reflejadas en pensamientos, sentimientos y comportamientos que pueden contribuir al buen desarrollo de los individuos y a su satisfacción con la vida.

Peterson y Seligman en el año 2004, clasificaron las siguientes 24 fortalezas de carácter: amor, amor por el aprendizaje, apreciación de lo bello, autenticidad, autorregulación, bondad, civismo, creatividad, curiosidad, esperanza, espiritualidad, imparcialidad, inteligencia social, gratitud, humor, liderazgo, modestia, pensamiento crítico, perdón, perseverancia, prudencia, sensatez, valentía y vitalidad.

El uso consciente de nuestras fortalezas se verá reflejado en factores externos como obtener una buena educación, un ambiente social estable y seguridad financiera.

Vivir una vida personal y profesional más satisfecha, feliz y bien llevada, depende de nuestra conciencia ante nuestras luces y sombras, además  del pensamiento crítico que le demos a transformar la actitud con la que hoy encaramos el día, hacia una actitud más positiva.  Utilizando nuestras fortalezas a favor y teniendo el coraje de intervenir en lo creamos necesario, elevaremos cada día nuestros niveles de bienestar actuales en los diferentes dominios de nuestras vida.

¿Cuáles crees tú que serían tus 4 principales fortalezas de carácter?

#AbrazatuPoderHOY

Sara